“Zwei Dinge sind unendlich:
das All und die menschliche Dummheit.
Beim All bin ich mir noch nicht ganz sicher”:
Albert Einstein
“Sólo hay dos cosas infinitas:
el Universo y la estupidez humana.
Y no estoy tan seguro de la primera.”
En el mundo, los seres humanos se pueden
clasificar en las siguientes cuatro categorías:
los incautos, los inteligentes, los malvados y
los estúpidos.
Una persona estúpida es la que causa un daño
a otra persona o grupo de personas sin obtener
ningún beneficio o, incluso, obteniendo un perjuicio.
La estupidez humana tiene un poder devastador y
destructor que es extremadamente difícil de identificar
y de explicar.
Normalmente, el estúpido suele ser más peligroso
que el malvado, ya que éste busca causar un daño
en aras de un beneficio para sí o para interpósita
persona, mientras que el estúpido no es consciente
del daño que causa ni obtiene beneficio alguno.
¿Por qué, en ocasiones, actuamos estúpidamente?
Este es un misterio que aún no ha podido ser explicado
satisfactoriamente.
Las razones pueden ser harto desiguales:
celos, inseguridades, malas interpretaciones,
mala información… dejarse guiar por el estómago,
antes que pensar con inteligencia y cabeza fría.
Y así las cosas, acontece que echamos por la borda
muchas de nuestras relaciones personales…
porque destruir siempre es más fácil que construir:
en un segundo se puede perder lo construido en
muchos años.
